Portadas para la historia: la caída de Trujillo en los periódicos
A través de su cobertura informativa, El Caribe dejó testimonio de una de las etapas de transformación más trascendentales de la historia de la República Dominicana
SÁBADO, 04 DE JULIO, 2026.-- Con ocasión de un nuevo aniversario del ajusticiamiento de Rafael Leónidas Trujillo Molina, la Zona Retro repasa la cobertura periodística realizada por El Caribe, que reconstruye el panorama político y social que experimentó la sociedad dominicana en los días que siguieron a la caída del dictador.
La cobertura periodística no se limitó al ajusticiamiento del tirano, sino que también abordó la persecución de los responsables del hecho, el hostigamiento contra quienes eran señalados como colaboradores o simpatizantes de los ajusticiadores, las versiones sobre la planificación del atentado, la repercusión de la noticia en la prensa internacional y las distintas manifestaciones atribuidas a la población frente a los sucesos.
Portada histórica: La caída del dictador
La mañana del 1 de junio de 1961 encontró a los dominicanos frente a una noticia que parecía imposible. Las portadas de los periódicos anunciaban la muerte de Rafael Leónidas Trujillo Molina, el hombre que había gobernado el país durante más de tres décadas. Mientras la incertidumbre se apoderaba de las calles, El Caribe iniciaba una cobertura que documentaría no solo la caída del dictador, sino también las tensiones, persecuciones y reacciones que marcaron los días siguientes.
En una de las informaciones publicadas, el presidente de la República, el doctor Joaquín Balaguer, se dirigía al pueblo dominicano para comunicar que la noche del 30 de mayo había sido ultimado Rafael Leónidas Trujillo Molina, al tiempo que llamaba a la población a permanecer unida y mantener la calma ante la situación que vivía el país.
En ese contexto, Joaquín Balaguer decretó nueve días de duelo nacional tras la muerte de Trujillo Molina. Asimismo, expresó que el hecho constituía un motivo de profunda consternación pública y que había sumido a gran parte de la ciudadanía en un ambiente de pesar y luto.
Por su parte, el entonces secretario de Interior y Cultos, Rafael Paíno Pichardo, notificó oficialmente a las autoridades locales sobre el atentado que puso fin a la vida de Rafael Leónidas Trujillo Molina. Para ello, remitió una circular dirigida a gobernadores civiles, presidentes de ayuntamientos, síndicos y encargados de distritos municipales, mediante la cual comunicaba la noticia de la muerte del gobernante.
Además, en esa misma portada se informó sobre el inminente regreso al país de los hermanos Trujillo en un vuelo directo procedente de París, Francia. La publicación señalaba que el general doctor Ramfis Trujillo Martínez, entonces secretario de Estado sin Cartera y asesor técnico militar, junto al capitán Leónidas Rhadamés Trujillo Martínez, de la Aviación Militar Dominicana, retornarían a la República Dominicana tras conocer la muerte de su padre, Rafael Leónidas Trujillo Molina.
Los acompañaban los diplomáticos Porfirio Rubirosa y Leland Rosenberg. A su llegada, fueron recibidos por familiares, allegados y altas autoridades civiles y militares, quienes les expresaron sus condolencias por el fallecimiento de su progenitor.
La trama que acabó con la dictadura se fraguó durante meses
De acuerdo con un comunicado oficial divulgado el 2 de junio y reproducido por la prensa como parte del seguimiento informativo a los acontecimientos, las Fuerzas Armadas sostuvieron que el atentado que terminó con la vida de Rafael Leónidas Trujillo Molina había sido planificado con más de tres meses de antelación. Entre los señalados como participantes en la conspiración figuraba el exgeneral de brigada Juan Tomás Díaz.
El documento indicaba además que los conspiradores conocían las visitas habituales que Trujillo realizaba cada noche a la residencia de su madre. Según la versión oficial, cerca de ese lugar residía Modesto E. Díaz, hermano del exgeneral Juan Tomás Díaz, circunstancia que habría facilitado la planificación de la acción.
Según el comunicado, los conspiradores sabían que cuando Trujillo se dirigía a su finca de Fundación, en San Cristóbal, solía vestir un uniforme militar diferente al que acostumbraba utilizar durante sus desplazamientos y permanencia en la ciudad.
Se conocen los nombres de los protagonistas del ajusticiamiento de Trujillo
Además, informes oficiales complementarios señalaron que, junto al exgeneral retirado Díaz, también habían sido identificados como implicados en el tiranicidio de Trujillo los hermanos Antonio y Rafael de la Maza, Huáscar Tejeda Reina, Pedro Livio Cedeño y Amado García Guerrero.
De acuerdo con las informaciones publicadas en la portada de El Caribe, las investigaciones apuntaban a que el principal dirigente del grupo conspirador era el general retirado Juan Tomás Díaz. Mientras tanto, las autoridades continuaban las pesquisas con el propósito de determinar posteriormente el grado de participación y responsabilidad de los demás involucrados en el atentado.
La persecución tras el tiranicidio alcanza a un sacerdote
En ese contexto, un sacerdote católico fue señalado por las autoridades como presunto colaborador de uno de los implicados en el tiranicidio. Según las versiones difundidas durante las investigaciones, el religioso habría dado refugio en su residencia curial a uno de los conspiradores, situación que provocó fuertes críticas y reacciones en distintos sectores de la capital.
De acuerdo con las informaciones publicadas, el padre Gabriel Maduro, de la parroquia Santo Cura de Ars, habría intentado ocultar a Huáscar Tejeda Pimentel. No obstante, según la versión oficial de la época, las autoridades que investigaban el atentado descubrieron la situación durante el curso de las pesquisas.
El Gobierno reafirmó continuidad de la política trazada por Trujillo
En medio de la crisis política y social que vivía el país tras la muerte de Trujillo, las primeras declaraciones oficiales del Gobierno aseguraban que se mantendría la política internacional establecida durante el régimen.
Así quedó consignado en un comunicado que recogía cinco decisiones adoptadas durante una reunión celebrada en el Palacio Nacional, encabezada por el presidente de la República, doctor Joaquín Balaguer. En el encuentro participaron además el expresidente Héctor B. Trujillo Molina, el general doctor Ramfis Trujillo Martínez, entonces secretario de Estado sin Cartera y asesor técnico militar, así como miembros del gabinete y otros altos funcionarios gubernamentales.
El presidente Joaquín Balaguer recibe las condolencias de los encargados de negocios de la Santa Sede y Canadá, Antonio del Giudice y W. B. McCullough, tras la muerte de Trujillo. Ogm
Las portadas conservaron el relato de una nación en transformación
Como reflejan estas páginas de El Caribe, los días posteriores al ajusticiamiento de Rafael Leónidas Trujillo Molina estuvieron marcados por la incertidumbre, la persecución de los implicados, las versiones encontradas sobre los hechos y los esfuerzos del Gobierno por transmitir una imagen de continuidad institucional. Mientras las autoridades avanzaban en las investigaciones y se intensificaba la búsqueda de los conspiradores, la prensa documentaba cada acontecimiento de una etapa decisiva para la historia dominicana.
A más de seis décadas de aquellos sucesos, las portadas conservan el testimonio de un país que comenzaba a enfrentar el fin de una de las dictaduras más prolongadas de América Latina. A través de sus titulares, fotografías y relatos, El Caribe dejó constancia de las tensiones, expectativas y transformaciones que acompañaron el inicio de una nueva etapa en la vida política y social de la República Dominicana.

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