HISTORIA DOMINICANA TRUJILLISTA


 En la foto: El General Ludovino Fernandez y el General J. Arismendy Trujillo

TOMADO DE fACEBOOK

JUEVES, 1T de junio, 2026.-- El 28 de Marzo del año 1958 el Generalisimo Rafael L. Trujillo instruyó de manera verbal al general  Ludovino Fernández, hacerse cargo de la Cuarta Brigada del Ejército con asiento en San Juan de la Maguana, en sustitución de su amigo y compadre, el coronel Luis Ney Lluberes.

Desde que llegó a la  fortaleza,  el General Fernández, también de forma verbal,   ordenó al sustituido comandante de la fortaleza,   que debía trasladarse a Elías Piña, a dirigir el batallón instalado allí,  decisión que no fue aceptada por Lluberes, quien llevaba alrededor de tres años en San Juan y esperaba su ascenso a general.

Ante la actitud rebelde  del oficial,  Ludovino, quien era  exigente en el cumplimiento de la ley,  se retiró molesto, esperando que que el Coronel Lluberes reflexionara sin resultados positivos.

En la tarde el brigadier  retornó al cuartel  y demandó del coronel explicaciones por las cuales no acataba la orden de entregarle la brigada, y que llamaría a Trujillo para comunicarle la situación a  lo que respondió: "Llámelo cuanta veces quiera"

Cuando el generalísimo se enteró  del  complicado  caso, ordenó inmediatamente al General Fernandez que le transmitiera al Coronel Lluberes que se reportara a Palacio Nacional, a las 11:00 de la mañana del día siguiente.

Ya en el despacho del Jefe, el coronel  dijo a Trujillo que no estaba de acuerdo con esa orden, pues él esperaba  su promoción a general, y el generalísimo le preguntó:

¿Usted quiere quedarse en San Juan?

Y Lluberes le respondió afirmativa.

Entonces Trujillo, de manera enérgica le dijo: ¨Se quedará en San Juan pero como mayor inspector del Ejército. Retírese inmediatamente

Tan  pronto Lluberes se retiró Trujillo ordenó que retrogradaran al oficial, es decir, que le quitaran dos rangos: el de coronel  y el de teniente coronel, para dejarlo  en la posición inferior de mayor.

La retrogradación y el trato hostil que le dispensó Trujillo llenó de frustración y nostalgia al entonces  comandante de la fortaleza de San Juan, quien trataba de ahogar sus penas en llantos

Dos semanas después de la desconsideración y deshonra de que fue objeto el Mayor Lluberes asumió  las nuevas responsabilidades  en la brigada de San Juan, con el rango de mayor, inspector del Ejército, como había dispuesto Trujillo.

En horas de la tarde, del Martes 14 de abril de 1958, los dos militares, amigos y compadres de antaño, ocuparon sus escritorios, que estaban uno en frente del otro,  y ya entrada la noche, de manera repentina y  sin mediar palabras Lluberes  extrajo de una gaveta un revólver 38 y lo descargó inmisericordemente sobre el cuerpo de Ludovino; volvió y  cargó  arma y asestó  otros cinco impactos  al cuerpo del brigadier.

Lo demás es historia!


No hay comentarios.

Con tecnología de Blogger.